Ponele que te miro a los ojos y sufro de locura efervescente, ponele que en tu boca despojo de malas artimañas a mi mente. Ponele que estas lejos de mi rancho, tu risa es una ignota fantasía. Ponele que el dolor es tan ancho que el trompa de mi pecho no palpita... Ponele que me cabe la historieta que te ha vuelto un tipo diferente, yo vengo a decorarte la jeta: pasemos a la paguina siguiente. Ponele que el momento que espero aún mas que a la plebe dirigente, es el día que entrelace mis dedos con los que a tus manitos embellecen. 


Destino termina con este tole tole, 
mima a esta servidora de manca yeta
que alcance de una vez su par de soles
que el mundo necesita de esa fiesta ...